Por Lucia Anastasi - 11 de junio, 2019
Fuente: Ecobnb
Los problemas relacionados con el uso del plástico son bien conocidos. Para 2050 podría haber más plastico que peces en el mar. Sin embargo, la artista checa Veronika Richterova encontró una forma de reutilizar este material de manera creativa: convirtiendo botellas PET en esculturas de arte.
Veronika Richterova, PRICKLY PEAR, 2017, JELLYFISH, 2014, CACTUS, 2017, photo Michal Cihlár
Desde 2004, Veronika ha viajado a más de 76 países recolectando miles de botellas que ha transformado en piezas de arte. Su intuición fue descubrir que el plástico calentado se vuelve moldeable y puede tomar cualquier forma.
Veronika Richterova, SEVEN ROSES, 2019, photo Michal Cihlár
Una de las colecciones más sorprendentes de Richterova es "Pet Luminaries", la cual consta de una serie de lamparas hechas con botellas de plástico recicladas de todo el mundo. Su composición deslumbran un gusto retro, ya que algunas obran recuerdan a las grandes lamparas de los salones de baile de los siglos XVIII y XIX
Veronika Richterova, BAROCK CHANDELIER II, 2018, photo Michal Cihlár
Reciclar plástico y muchos otros materiales y objetos cotidianos no solo es un gesto de respeto por el medio ambiente, que reduce los residuos y ahorra dinero, sino que también puede ser un gesto bello y dar resultados sorprendentes.
Veronika Richterova HUNGRY ANEMONES, 2017, photo Michal Cihlár
Veronika Richterova CROCODILE, 2009, photo Michal Cihlár
Veronika Richterova MORPHO BUTTERFLIES, 2009, photo Michal Cihlár
Veronika Richterova PENGUINS, 2008, photo Michal Cihlár"